
La icónica casa de moda Versace se encuentra en una encrucijada histórica tras el anuncio de la salida de Donatella Versace como directora creativa. Después de casi tres décadas al mando del legado de su hermano Gianni, Donatella dejará el puesto de diseñadora para asumir un nuevo rol como jefa embajadora de la marca. En su lugar, Dario Vitale, reconocido por su trabajo en Miu Miu, será el encargado de dirigir la visión creativa de Versace en esta nueva etapa.
El nombramiento de Vitale representa una apuesta por la renovación y modernización de la firma. Con un perfil innovador y una trayectoria destacada en el Grupo Prada, se espera que aporte una visión fresca sin perder la esencia de la marca, caracterizada por el lujo, la sensualidad y el maximalismo. Su reto será atraer a nuevas generaciones sin alienar a los seguidores tradicionales de la casa.
Por su parte, Donatella Versace no se desvincula completamente de la firma. Como jefa embajadora, su papel será estratégico, representando a la marca en eventos internacionales y fortaleciendo su presencia en el mercado del lujo. Esta transición llega en un momento clave para Versace, en medio de especulaciones sobre posibles movimientos corporativos dentro del grupo Capri Holdings, propietario de la casa italiana desde 2018.
El legado de Donatella es innegable. Bajo su dirección, Versace no solo mantuvo la esencia de su fundador, sino que evolucionó con el tiempo, adaptándose a las nuevas corrientes de la moda. Su liderazgo consolidó la marca en las alfombras rojas y en la cultura pop, logrando colaboraciones con celebridades y llevando sus colecciones a un público global.
Ahora, con Dario Vitale al frente del equipo creativo, Versace inicia un nuevo capítulo. La industria de la moda observa con atención los primeros pasos de esta transición, esperando ver cómo el nuevo director imprimirá su sello en una de las casas más influyentes del mundo.

