
El mundo del cine está de luto tras confirmarse el fallecimiento del actor estadounidense Val Kilmer, quien murió este miércoles a los 65 años de edad, según informaron sus representantes. Kilmer, recordado por sus icónicos papeles en películas como Top Gun, The Doors, Batman Forever y Heat, deja un legado imborrable en la historia del séptimo arte.

Desde hace más de una década, el actor había enfrentado una dura batalla contra el cáncer de garganta, enfermedad que afectó severamente su voz y lo mantuvo alejado de los reflectores durante varios años. A pesar de ello, Kilmer logró regresar a la pantalla grande con una participación especial en Top Gun: Maverick (2022), una aparición que fue celebrada con profunda emoción tanto por la audiencia como por la crítica.
Su talento camaleónico, su presencia magnética y su versatilidad lo convirtieron en uno de los actores más destacados de su generación. Pocos olvidan su impactante interpretación del cantante Jim Morrison o su papel como el carismático y letal Doc Holliday en Tombstone, personaje que aún hoy es objeto de culto.
Kilmer no solo fue un actor de gran alcance emocional y físico, sino también un artista complejo, que incursionó en la pintura, la poesía y el teatro. Su vida y carrera fueron retratadas en el documental Val (2021), donde se mostraba su lado más íntimo y humano, lejos del brillo de Hollywood.
El actor muere rodeado de sus hijos y seres queridos, quienes agradecieron al público por las muestras de cariño recibidas a lo largo de estos años. “Papá fue un guerrero hasta el final. Siempre vivió con pasión y con un amor profundo por el arte y la vida”, expresaron en un breve comunicado.
Hollywood despide a un verdadero ícono, un actor que desafió etiquetas y que vivió bajo sus propias reglas. Val Kilmer no solo será recordado por los personajes que interpretó, sino por el corazón que puso en cada uno de ellos.
